Así comenzó.
En fin, le contaba a Mitzu la historia. Por todo comentario, Mitzu se limitó a decirme "tú deberías ser blogger"... jaJAja. Me reí y contesté con sarcasmo "Para qué... para escribir cuanto pendejo pase por mi vida y además hacerlo público... ¡qué vergüenza!". Y me contestó tapándome mi bocota: "No, para que escribas solamente. A lo mejor eso te mantiene entretenida y alejada de los pendejos que no se merecen ni un poquito de tu atención... y menos los VIEJOS. ¿nO has escuchado acerca de las ventajas del 'ciberespacio' y las falsasidentidades?"
Y aquí estoy.
La verdad siempre he escrito.
Y es curioso ver las cosas que he pasado y seguir aquí: tal vez un poco chueca, ya no tengo una pierna y tampoco un brazo. Me he quedado sin un ojo entre tanta batalla que he pasado.
Pero sigo aquí. Con una razón enorme para vivir.
He mantenido un diario desde que tenía unos 11 años, ahora tengo 26, y creo que no queda espacio en mi cuarto para un diario más. Así que ser blogger, también tiene esa ventaja.
:)
No hay comentarios:
Publicar un comentario